Riga, una ciudad de ensueño

Riga, la bellísima Riga. Esta ciudad forma parte del Patrimonio Mundial de la humanidad. Su hermoso centro estilo medieval, los antiguos barrios suburbanos de los siglos XVIII y XIX establecidos según un plan en damero, o sea constituida por cuadrados o rectángulos que alternan en dos colores, y un semicírculo de bulevares que datan del siglo XIX, le merecieron estar en esta lista. Desde el siglo XIII, la mayoría de los edificios de Riga son construidos en piedra.

Riga es la capital de Letonia, país de la región báltica de Europa del Norte, con una población que no llega a los 2 millones. Es pequeñita, tan solo tiene un territorio de 64 mil 589 km².   Tiene un clima templado y es una república parlamentaria democrática. Riga fue, en el 2014 la capital cultural de Europa.

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Su moneda es el euro y el letón es la lengua oficial. Se trata de un Estado unitario, formado por nueve ciudades. Su centro histórico se encuentra en la península entre el cruce de los ríos Daugava y Ridzene.

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Para conocerla bien no hay nada mejor que caminar, caminar y mirar con los ojos del alma. Tiene callecitas muy bellas, en donde se pueden admirar fachadas estrechas tal como la “Casa de los Tres Hermanos” que data del siglo XV. También cuenta aún con numerosas iglesias medievales.

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La Catedral, que su construcción se iniciara en 1211, fue objeto de diferentes ampliaciones y trabajos de reconstrucción en la baja Edad Media y en la época Moderna, lo que explica que ahora cuenta con elementos romanos, góticos, manieristas, barrocos, clásicos y neogóticos.

A finales del siglo XIX, se establecieron nuevos suburbios y se construyeron grandiosas casas de estilo art nouveau. Los arquitectos letonianos, influenciados por Finlandia, agregan un toque original a este estilo y dan nacimiento a un nuevo movimiento de romanticismo nacional.

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Riga era un antiguo establecimiento de los livonianos, fundada en 1201 por el obispo de Livonia. Antes ya había sido creada por mercaderes alemanes en la desembocadura del Daugava en 1158. Así se constituyó en uno de los centros comerciales más importantes del mar Báltico. Pasó a formar parte de Polonia, de Suecia, y finalmente en 1710 fue ocupada por los rusos.

El 1914 era la tercera ciudad del imperio ruso. En 1918 se independizó y se convirtió en la Capital de la República de Letonia. En 1940 la URSS ocupó por la fuerza el país, y durante el 1941 hasta 1944 fue ocupada por los alemanes, sufriendo graves daños y la aniquilación de la mayoría de su población judía. Desde 1945 hasta 1991 fue capital de la República Socialista Soviética de Letonia, y desde el 1991 es nuevamente un país independiente.

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En el museo de la ocupación rusa de Letonia se relata la historia de la ocupación del país paralelamente con la Segunda Guerra Mundial, y explica cómo se vivió en el país hasta 1991. El museo es gratuito, y es uno de los imperdibles. Es pequeños por lo que no le tomará mucho tiempo recorrerlo.

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Más al centro de la ciudad se encuentra la catedral, y la iglesia de San Pedro, y desde tu parte más alta se puede apreciar un paisaje precioso. Estas calles no pueden ser mejor recorridas que a pie. Terrazas coloridas llenas de plantas, donde es obligatorio detenerse a tomar algo fresco en el verano.

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En la ancha avenida de Brividas, se encuentra el espectacular monumento de la Libertad, desde donde se proclamó la independencia de Letonia en 1991. Siempre rodeado por soldados haciendo guardia, es un punto de para hacer fotos. Cerca está la Ópera de Riga, y algunos restaurantes para comer a buen precio.

Esta ciudad tiene muchos espacios verdes, donde siempre encontrará paseantes tumbados a la sombra. Caminar por la orilla del río también permite ver una bonita vista de la ciudad, es una ciudad muy tranquila, preciosa, acogedora.

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La comida típica de Rica es muy parecida a la de Alemania, muchas variedades de carne, condimentos a precios accesibles, los postres son deliciosos. Disfrute de Riga, es de esos lugares a los que siempre queremos volver.

Y no olvide tomar fotos, muchas fotos.